| 1 cuota de $34.600 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.600 |
| 1 cuota de $34.600 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.600 |
| 3 cuotas de $11.533,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.600 |
| 2 cuotas de $17.300 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.600 |
| 12 cuotas de $4.480,41 | Total $53.764,94 | |
| 24 cuotas de $3.056,18 | Total $73.348,54 |
| 18 cuotas de $3.476,72 | Total $62.581,02 |
| 12 cuotas de $5.390,10 | Total $64.681,24 |
Descripción
Abogados, activistas y cortes supremas en perspectiva comparada
¿Qué tipo de litigios son los que llegan a la Corte Suprema y pueden, por eso mismo, volver visibles ciertos temas, ampliar los derechos y las garantías e incidir en la interpretación del texto constitucional? A partir de los años sesenta, se advierte un cambio significativo en los máximos tribunales de varios países: si antes sólo accedían a ellos las corporaciones o los grandes empresarios, siempre que estaba en juego el derecho de propiedad o de contratación, en las últimas décadas esos tribunales comenzaron a admitir litigios cuyo propósito es defender o reivindicar derechos individuales como la no discriminación por género o raza, la libertad de prensa o expresión, los derechos previsionales, laborales y ambientales, el derecho de cualquier persona a un debido proceso administrativo o penal.
¿Qué hizo posible semejante “revolución de los derechos”? Charles Epp, un referente de los estudios jurídicos y políticos contemporáneos, sostiene que esta democratización del acceso a la justicia no surgió “desde arriba” sino “desde abajo”: no fue el activismo judicial el principal motor del cambio, sino los movimientos de la sociedad civil, las organizaciones que se especializan en los derechos, y las políticas públicas que apuntan a financiar agencias u organismos que permitan contar con recursos para litigar a quienes carecen de ellos. Epp saca a la luz un presupuesto olvidado: para sostener una demanda se requieren recursos, y si no hay un apoyo oficial a quienes no los tienen, sólo pueden litigar los poderosos o los millonarios. Contra quienes cuestionan este proceso de transformación, porque entienden que las cortes supremas se abocan a defender los derechos individuales en detrimento de las mayorías democráticas, Epp demuestra que los derechos no son un don sino que hay que luchar por ellos, y que es la sociedad civil, por su tenacidad para sostener y canalizar reclamos de justicia, la que puede garantizar el carácter democrático de esta apertura.
A partir de un estudio comparado de los sistemas de justicia de varios países, el autor logra situar las cortes y los derechos en el contexto social, político, cultural y económico de cada sociedad, para abogar por una más eficaz democratización de esos sistemas.
